La caída 2-0 ante Rosario Central desató la furia de los hinchas en el Parque Independencia. La policía intervino con balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar los disturbios que se extendieron hasta la avenida Pellegrini.

Lo que debía ser una jornada de fútbol terminó en un escenario de violencia en las inmediaciones del Estadio Marcelo Bielsa. Tras la derrota de Newell’s Old Boys en el clásico, el clima de malestar por la situación deportiva del club derivó en serios enfrentamientos entre simpatizantes y efectivos policiales.
Crónica de una salida caótica
A medida que los hinchas abandonaban el estadio, cientos de personas se congregaron para manifestar su descontento con cánticos contra los jugadores y la comisión directiva. A pesar de que existía un amplio operativo de seguridad, especialmente en la zona del playón de estacionamiento, la tensión desbordó la contención oficial.
Los puntos clave del conflicto:
- Zona de conflicto: Los disturbios se iniciaron en el Parque Independencia y se desplazaron rápidamente hasta la avenida Pellegrini.
- Acción policial: Las fuerzas de seguridad respondieron a la escalada de violencia utilizando balas de goma y gases lacrimógenos para disipar a los manifestantes.
- El detonante: El descontento acumulado explotó tras el 2-0 definitivo a favor de Rosario Central, lo que dejó al plantel y a los dirigentes en el ojo de la tormenta durante su salida del estadio.
Hasta el momento, se mantiene una fuerte guardia en los alrededores para evitar nuevos focos de conflicto en una noche marcada por la crisis deportiva y la violencia institucional.